¿Es posible conectar el talento internacional joven con el ecosistema de innovación local? La respuesta es, rotundamente, sí.
Así lo ha demostrado el Learning Journey KOREA, una
experiencia inmersiva que ha acercado a Valladolid a un grupo de estudiantes de Corea del Sur para formarse en emprendimiento social. Además, el proyecto contempla la elaboración desde cero de proyectos innovadores adaptados a los retos sociales y económicos reales de Valladolid.Un itinerario intensivo para “alumbrar” proyectos
Durante un mes repleto de actividad, los participantes se han sumergido en una experiencia práctica de learning by doing (“aprender haciendo”) en la que la propia ciudad de Valladolid ha servido de contexto para idear sus proyectos.
El Itinerario Lean, talleres de generación de ideas, psicología del emprendimiento social y dinámicas mediante la metodología LEGO® Serious Play han sido algunas de las herramientas usadas por Claudia Möller y Pablo Esteves para la formación. Esta se ha completado con sesiones gestadas en el FabLab de la Uva.
Y como no podía ser de otra manera, la “misión” ha hecho una inmersión directa en el ecosistema local. Así, los estudiantes han tenido oportunidad de conocer proyectos como el Laboratorio Sociograph, dedicado a la neurociencia, la firma internacional Industrias Blanco o los proyectos emprendedores que “incuba” el coworking de IdeVa.
Entre ellos destaca, por su temática social, DQ Trabajo Social, impulsado por Sheila Villace, que aúna orientación, acompañamiento y compromiso social y que busca acompañar a las personas en cuatro ámbitos: dependencia, discapacidad, orientación laboral e informes periciales.
Proyectos locales con sabor internacional
El valor de este importante programa reside en cómo los estudiantes, durante su estancia, se empapan de la realidad de la ciudad para concebir y dar forma a ideas que puedan tener un impacto real.
Por ello, la guinda al programa la puso la presentación de los proyectos en los que han trabajado durante su estancia. El acto, que tuvo lugar en la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico, fue una sesión repleta de nuevas ideas que, abrazadas por la innovación, tenían como objetivo mejorar la vida de la ciudadanía.
Así, se presentaron proyectos que abordan muy distintos temas: desde macetas que regulan la temperatura hasta proyectos vinculados con el agua, con la ayuda a personas mayores que viven solas, con la seguridad en los vehículos o con despertadores con aviso “corporal”. Todos ellos se enmarcan en la certificación universitaria en Emprendimiento Social dentro del programa Learning Journey, gestionado por la Fundación de la Universidad de Valladolid y financiado por el Ayuntamiento de la ciudad a través de IdeVa.
Tras culminar la experiencia, Hong Sooyoung, estudiante de 24 años y coautora de un proyecto de sostenibilidad en torno a las pulseras desechables de acceso a festivales, señalaba la huella que le ha dejado la ciudad. Además, confesaba su deseo de dar continuidad a las alianzas nacidas durante las semanas de trabajo, de las que destacaba especialmente el acompañamiento recibido por los docentes Pablo Esteves y Claudia Möller.
Su testimonio refleja a la perfección el propósito del programa: que de la vivencia en Valladolid surjan lazos permanentes y proyectos con visión de futuro.
Un modelo de innovación abierta para Valladolid
Iniciativas como el Learning Journey KOREA refuerzan el compromiso de Valladolid e IdeVa con la atracción de talento joven, el impulso a la economía social y el posicionamiento de la ciudad como un espacio privilegiado donde concebir y desarrollar la innovación que dará respuestas a los retos del presente y del futuro.
El entusiasmo y la implicación de los estudiantes y docentes son clara muestra de que transitamos por el camino adecuado. Un camino que querríamos que fuera de ida y vuelta porque… ¡nos encantaría que no solo mantuvieran las alianzas creadas, sino que regresaran para poner en marcha sus proyectos!
Y es que… ¡Valladolid siempre será su casa!