La sostenibilidad ya no es hoy una opción: es un compromiso que cuenta cada vez con mayor arraigo. Y está, sin duda, llamada a impregnar todas las actividades de nuestro día a día, de la vida cotidiana de nuestra ciudad, Valladolid.
Nuestra participación en la Misión 100 Ciudades Inteligentes y Climáticamente Neutras en 2030 marca un antes y un después en la transición de la ciudad hacia un modelo más sostenible y amable con el medio ambiente. Pero para ello es necesario involucrar a la ciudadanía, principal aliada de una transición con grandes beneficios económicos, sociales y de salud.
La sostenibilidad como aliada
Para quienes aún lo ven como un reto imposible, tenemos el mejor de los ejemplos: LaSamoa Pool Festival. Esta cita, celebrada el pasado mes de junio a orillas del Pisuerga, donde se ubicaba aquella antigua piscina referente en la ciudad, nos demuestra que cultura, deporte y diversión pueden tener en la sostenibilidad su mejor aliada.
Y es que LaSamoa Pool Festival ha sido todo un ejemplo de sostenibilidad, responsabilidad ambiental y respeto por el entorno. Porque las grandes apuestas deben ir siempre acompañadas de pequeñas acciones que contribuyen a cambiar de perspectiva y de hábitos de vida.
Dicho y hecho
Nuestro objetivo estaba claro: disfrutar de un festival sostenible. ¿Y sabéis cómo lo logramos? Gracias a decisiones como:
- Emplear energía 100% renovable con certificado de origen
- Fomentar el uso de transporte público y del sistema BIKI, así como de aparcamientos disuasorios cercanos
- Uso de vasos reutilizables y eliminación al máximo de envases plásticos de un solo uso
- Instalación de fuentes de agua potable para evitar el consumo de botellas de plástico
- Fabricación de las toallas del festival con materiales reciclados
- Apuesta por proveedores y alimentos de proximidad y estricto control del desperdicio alimentario
- Contratación prioritaria de empresas, técnicos y artistas de Valladolid para crear valor en la comunidad
- Reducción de horarios de pruebas de sonido y ajuste de decibelios para evitar la contaminación acústica
- Organización de talleres divulgativos centrados en temas como la construcción de cajas nido para aves o la creación de instrumentos a partir de materiales humildes y reciclados
- Apuesta por la Plaza Misión, rodeada de sombra natural, que actuó como refugio climático… y como escenario para el nombramiento del primer embajador de la Misión Climática
Un embajador olímpico
Una cita tan importante requería de un abanderado a la altura. Y quién mejor que el piragüista olímpico vallisoletano Narciso Suárez, excelente conocedor del Pisuerga, a quien nombramos embajador en la Plaza de la Ciudad Misión, un espacio verde rodeado de árboles y naturaleza al lado de río.
“Formar parte de un proyecto tan ambicioso para reconectar el río Pisuerga con la ciudad es algo muy importante y me siento muy orgulloso”, aseguraba nuestro embajador.
A Suárez, buen conocedor de las ciudades centroeuropeas en las que los ríos son protagonistas, siempre le sorprendió que Valladolid no mantuviera esa conexión, que el río no formara parte de la vida de la urbe.
Así que, consciente de que el río tiene que ser más accesible, saludable y seguro, nuestro embajador asume con responsabilidad e ilusión el reto de propiciar que la ciudadanía conozca el Pisuerga.
¡Ayudémosle a que nuestro gran tesoro fluvial sea actor principal
de la vida y el desarrollo de Valladolid!